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La teoría social, ahora

Claudio E. Benzecry
sociología y política
$695
Ni un manual, ni un libro de texto, ni un simple comentario de la obra de grandes nombres: este libro es a la vez más ambicioso y más aplicable al trabajo real y concreto de los investigadores en ciencias sociales del siglo XXI. La teoría social, ahora propone y explora, en palabras de sus editores, una nueva lista de tradiciones teóricas relevantes para entender y participar en la compleja trama de temas y enfoques que representa en la actualidad la teoría social. Académicos prestigiosos y activos en sus campos, especialmente convocados para este libro, despliegan capítulo a capítulo un panorama conceptual de la tradición teórica en la que están enmarcadas sus propias investigaciones y argumentan sobre el camino que esos desarrollos podrían tomar en los años que vienen. Por estas páginas, que dan forma a un mapa riquísimo y variado de las ciencias sociales tal como hoy se practican, pasan las discusiones fundamentales y los conceptos centrales de esos debates: del feminismo a la sociología de las convenciones, de la teoría poscolonial a la del actor-red, de la teoría de los campos a los enfoques de la hegemonía mundial, de las microsociologías a la teoría pragmática. Tres décadas después de la publicación de La teoría social hoy, la influyente y original obra que compilaron Anthony Giddens y Jonathan Turner, este libro recupera aquella ambición de diálogo, pero intenta reenfocar la actividad de teorizar en el contexto institucional y disciplinario actual, más cercano a una pluralidad de voces no exenta de conflicto. De especial interés para estudiantes y docentes de grado y posgrado, con destino de clásico, este libro aspira a abrir debates, orientar la investigación hacia caminos nuevos y creativos e impulsar el avance de la teoría que sigue siendo, dicen los editores, un nexo entre la enseñanza, la investigación y el debate.

La vida cotidiana durante el estalinismo

Sheila Fitzpatrick
hacer historia
$570
Este es un libro acerca de la vida en la Rusia urbana en el apogeo del estalinismo. Trata de viviendas comunitarias atestadas, de esposas abandonadas y esposos que no pagaban los alimentos de sus hijos, de falta de comida y ropa, de colas interminables que consumían la jornada de las amas de casa. Trata de la queja popular ante estas condiciones y de cómo reaccionó el gobierno. De los laberínticos trámites burocráticos que convertían la vida cotidiana en una pesadilla, y de las formas en que los ciudadanos de a pie intentaban eludirlos, entre ellas el sistema omnipresente de influencias y conexiones personales. Trata de lo que significaba ser un privilegiado en la sociedad estalinista, o uno de los tantos millones de marginados o parias. Trata de la vigilancia policial y las epidemias de terror. Con una narrativa vívida, exacta y coral, y con una destreza deslumbrante para reconstruir toda una época, Sheila Fitzpatrick revela cómo, entre fines de los años veinte y comienzos de los treinta, al calor de los planes de industrialización rápida y la colectivización de la agricultura, se produjo una desarticulación social masiva, con el desplazamiento de millones de campesinos a las ciudades y el pasaje de una economía de mercado a una basada en la planificación estatal centralizada. El Estado se convirtió en un regulador incansable de la vida y en el único distribuidor de bienes. Surgió así el Homo Sovieticus, una especie cuyas habilidades más desarrolladas incluían cazar y recolectar en un entorno urbano marcado por la escasez. Para eso movía contactos; era un operador, un oportunista, pero por sobre todas las cosas un sobreviviente. En el marco de un Estado revolucionario que lideraba el derrumbe de las viejas jerarquías y los viejos valores, muchos en especial la juventud urbana y los jóvenes campesinos escolarizados que accedían a posiciones antes reservadas a una élite aceptaron el sacrificio porque veían en el socialismo un proyecto modernizador y un horizonte utópico, la única vía para superar el atraso y alcanzar el porvenir. Atendiendo a las vicisitudes de una vida cotidiana atravesada por la excepcionalidad y los sobresaltos, pero también a los relatos que circulaban entre los ciudadanos para darle sentido a la dificultad extrema, Sheila Fitzpatrick ha escrito un libro fascinante sobre las estrategias de las personas comunes, entre la desesperación y el cálculo, entre la victimización, la pasividad y las convicciones genuinas.

Las cuentas pendientes del sueño americano

Cass Sunstein
derecho y polÍtica
$465
"Son demasiados los ciudadanos que no tienen presente la medida en que su propio bienestar es producto de un sistema de gobierno que los beneficia todos los días", escribe Cass R. Sunstein, uno de los más respetados y prolíficos constitucionalistas de nuestro tiempo, quien sitúa su análisis en los Estados Unidos, pero ahonda sobre los problemas teóricos y prácticos de la aplicación de los derechos sociales y económicos en cualquier democracia. El 11 de enero de 1944, el entonces presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt pronunció ante el Congreso el que este libro considera "el discurso del siglo". Roosevelt hizo una defensa vigorosa de la intervención del Estado, afirmó que la libertad individual no podía existir sin independencia y seguridad y enunció una serie de derechos sociales y económicos que dieron forma a lo que se conoce como la Segunda Carta de Derechos, un texto de gran influencia a escala internacional que, paradójicamente, nunca fue incluido en la Constitución de los Estados Unidos. En este libro, Sunstein asesor estrella del gobierno de Obama y hoy profesor en la Universidad de Harvard recupera aquellas ideas renovadoras para examinar críticamente el modo en que los tribunales estadounidenses han resistido la aplicación de esos derechos y sostiene que el rol del Estado como proveedor de bienestar social y económico puede ser compatible con una sociedad y una cultura política que privilegien las libertades del individuo. En América Latina, donde la mayoría de las constituciones incluyen derechos sociales pero no es frecuente la reflexión teórica o crítica sobre su aplicación y alcance en las vidas de los ciudadanos, este libro está llamado a convertirse en fuente de inspiración y apoyo para juristas y expertos de otros campos de las ciencias sociales.

La ley y la trampa en América Latina

Daniel Brinks
sociología y política
$310
Si en América Latina las leyes destinadas a eliminar la corrupción, el clientelismo electoral, la discriminación racial o la violencia contra la mujer, a redistribuir los ingresos a los pobres o a proteger el medio ambiente efectivamente se cumplieran a lo largo del tiempo, las consecuencias sociales y políticas serían impactantes. En efecto, la distancia entre lo que imponen las normas escritas y lo que sucede en la práctica es un rasgo persistente en la región, que se ha vuelto más visible desde que los procesos de democratización, en los años ochenta del siglo XX, renovaron las demandas sociales e impulsaron la competencia política. A menudo se asume que la debilidad institucional que está detrás de esta brecha es una condición de fondo, una suerte de destino inscripto en el ADN político latinoamericano. En este libro original y persuasivo se argumenta todo lo contrario: la debilidad institucional suele ser una estrategia política, a la que pueden apelar tanto quienes gobiernan como quienes aspiran a llegar al poder. Así, los autores que sistematizan y condensan aquí sus largas trayectorias en el estudio de la debilidad institucional en la región analizan reglas que se diseñan para no aplicarse, o para que las cumplan algunos pero no otros; reglas políticamente atractivas para quienes las crean pero vetadas de hecho, en el terreno, por los responsables de aplicarlas; reglas creadas para no cumplirse ahora sino en el futuro; reglas que se aplican según la coalición en el poder o la capacidad de los actores sociales movilizados para apoyarlas o rechazarlas. En ese ajedrez político, que empieza en el diseño, sigue en la implementación y termina en el grado de cumplimiento de las normas, se juega buena parte de la calidad de la democracia en el continente, todavía acechada por una combinación de desigualdad, capacidad estatal disminuida y volatilidad política y económica. Al plantear con solidez conceptual y ejemplos concretos un modelo para identificar y comparar la debilidad institucional en la región, este libro quiere llamar la atención sobre una urgencia estructural. Como escriben los autores, tanto en el Norte como en el Sur, ninguna democracia puede funcionar bien sin instituciones fuertes.