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El indispensable exceso de la estética

Katya Mandoki
teoría
$420
El indispensable exceso de la estética aborda, por primera vez en esta disciplina, la evolución de la sensibilidad desde sus manifestaciones primigenias. Trata de rastrear la estesis a partir de subjetividades originarias en criaturas diversas según su morfología y condiciones de percepción comenzando con la célula a organismos más complejos. Señala actos de valoración y emoción, apreciación y discriminación, empatía e inteligencia fina, sentido de simetría, proporción y color en distintas especies animales. Demuestra que la creatividad, destreza y habilidades de representación, ficción y seducción sensorial desplegadas por criaturas diferentes son afines a las tradicionalmente demarcadas para caracterizar a la estética humana. Este libro, escrito en un lenguaje comprensible para cualquier lector de nivel universitario, plantea el estudio de la estética desde una fundamentación biosemiótica y evolucionista. Obligadamente interdisciplinario por su tema, enhebra hallazgos de la filosofía, zoología, psicología, neurología, teoría de la cultura, antropología y botánica. De este modo, Mandoki nos conduce a lo largo de tres ámbitos diferenciados pero entretejidos desde el mundo primero de la materia, al segundo de la materia viva hasta el tercero de la materia viva cultivada. La estética, para la autora, es la manera en que la naturaleza se excede a sí misma en la evolución.

Prácticas estéticas e identidades sociales

Katya Mandoki
teoría
$450
Desde una perspectiva matricial de la cultura, Katya Mandoki aborda el estudio de las identidades sociales en su dimensión estética. La presentación dramatúrgica de la persona propuesta por Goffman adquiere un perfil más concreto al enfocar a las identidades a partir de sus procesos de gestación y proyección, pues nunca brotan en el vacío sino a través de matrices que ineludiblemente las conforman. Mandoki explora identidades colectivas religiosas como la cristiana, la musulmana y la judía así como prácticas familiares, escolares, artísticas y médicas donde la estética opera con todo su poder de seducción, repulsión, cohesión o distinción. Ello implica no solamente que cada sujeto despliega identidades diferentes según las matrices en que se ubique y con cuyos símbolos se identifica, sino que lo realiza por medio de estrategias estéticas que suministran la adherencia afectiva. La autora elabora por primera vez un modelo semiótico de análisis simultáneo en los cuatro registros de la comunicación (corporal, auditivo, visual y verbal) guiado por dos coordenadas: la dramática del impulso o actitud de manifestarse y la retórica que la configura al hacer perceptible y persuasiva la enunciación. Tal formato posibilita examinar los múltiples sentidos, a veces contradictorios, de un mismo proceso de comunicación. Este modelo destaca acciones que impactan la sensibilidad en distintos canales y modalidades con diversos grados de intensidad. La aproximación estética a lo cotidiano, que es lo que designa el término de Prosaica, aporta en este volumen una visión más amplia y menos elitista de la matriz artística que la tradicional circunscripción del artworld al englobar a las artes de masas (no sólo las “bellas artes”) y los cinco sentidos (no sólo vista y oído).

La construcción estética del estado y de la identidad nacional

Katya Mandoki
teoría
$480
La teatralización de la política, la estridencia de las campañanas electorales, el empalme del Estado con una imagen emocionalizada de “La Nación” para altimarse, la radical alteridad de sensibilidades durante la conquista de México, los sentimientos generados en torno a estereotipos del mexicano y la pugna por elaborar un prototipo y una identidad nacional sobre bases estéticas son algunos de los temas que la autora pone a discusión en este libro. Afirma que así como el modelo tecnológico industrial depende para su fuente de energía del petróleo y el modelo económico capitalista de la mano de obra no especializada, el combustible en el modelo político del Estado-nación contemporáneo se ha obtenido en buena parte de la afectividad conducida hacia sentimientos partidistas, patrióticos o nacionalistas. Destaca que tal producción de emociones colectivas se implementa por estrategias estéticas debido a su particular utilidad para extraer pasiones y canalizarlas hacia la clase política a través de un quehacer sagaz sobre la palabra, la imagen, el sonido y el gesto preciso que logren el impacto buscado. La autora elabora y aplica un modelo para poner en evidencia estos mecanismos estéticos, como papel tornasol a los ácidos o bases. Señala que las prácticas políticas en este país han operado menos por la dimensión semiósica de la deliberación y el razonamiento sobre problemas que atañen a la ciudadanía, o por la praxis de medidas eficaces contra la penuria ponderadas escrupulosamente, que por la estética efectista del populismo y la jactancia en la limosna, la autopromoción complaciente, la excitación de la inquina y el histrionismo político. Se pregunta por la posibilidad de un Estado juicioso centrado en lo administrativo que no opere como botín de funcionarios ni recurra a la movilización estética de aversiones o adhesiones viscerales y deje los afectos de filiación en su contexto matriótico originario.

Estética cotidiana y juegos de la cultura

Katya Mandoki
teoría
$385
En todo proceso de comunicación, sea en la interacción cara a cara o a través de los medios masivos, la moda, el diseño, el discurso político o religioso, e incluso el científico, hay siempre un exceso que rebasa el valor informativo del mensaje: ese exceso irrumpe en la dimensión estética. La tesis central de este libro es que no sólo es posible sino indispensable abrir los estudios estéticos —tradicionalmente restringidos al arte y lo bello— hacia la riqueza y complejidad de la vida social contemporánea. Eso es precisamente la Prosaica: la estética en la vida cotidiana. Mandoki actualiza las discusiones en torno a la estética, rescatando particularmente la filosofía de Dewey y Bajtín para proyectarlas hacia un enfoque interdisciplinario. A partir de Huizinga y la taxonomía de los juegos de Caillois (vértigo, competencia, azar y simulacro) la autora plantea a la lúdica como la gemela siamesa de la estética para recorrer el tejido social siguiendo estas dos hebras primordiales.