“América Latina: historia de medio siglo” se ha añadido a tu carrito. Ver carrito
El nacimiento de la historia
François ChâteletLa formación del pensamiento historiador en Grecia
Ficha técnica
ISBN: 9682303907
Páginas: 584
Medidas: 10.5 cm. x 18 cm. x 2.8 cm.
Colección: historia
Autor: François Châtelet
Año de edición: 1978
$450
¿Por qué el hombre –ser histórico– se ha hecho historiador? Para aclarar la génesis de ese espíritu hay que acudir a un período privilegiado: el que coincide con la Grecia clásica. Del análisis de los textos helénicos surge esta verdad: el hombre se hace historiador porque deviene ciudadano; el relato histórico expresa el esfuerzo de los individuos y grupos por pensar y dominar la tragedia de la ciudad.
Sin existencias
SKU:
9682303907
Categoría: Historia
Ficha técnica
Productos relacionados
La revolución en los estados de la República Mexicana
Patricia Galeanahistoria
$540
Para comprender en toda su dimensión a la Revolución Mexicana se requiere conocer cómo se vivió en los estados de la República. De esta forma podemos constatar que no fue una, sino muchas revoluciones, y que los tiempos y espacios en que se desarrolló en cada entidad fueron muy diversos, tanto en su inicio como en su culminación. Recorrer este mosaico policromo nos da la visión integral del heterogéneo proceso revolucionario que transformó a México.
Podemos afirmar que la Revolución de revoluciones que inició en fechas distintas en las entidades de nuestra República hacia inicios del siglo pasado, tuvo como común denominador el abismo entre el Estado y la sociedad, entre la plutocracia y la pobreza. El estallido revolucionario fue la reacción ante la supresión de las libertades y la explotación.
El conocimiento de esta historia nos permite comprender al México del siglo XX, y también al del tiempo presente.
Patricia Galeana.
1. La consumación de la Independencia
Jaime Olvedahistoria
$419
En cuanto se consumó la independencia en 1821, surgió un desacuerdo entre los mexicanos con relación a quién debía atribuirse esta proeza, ¿a Hidalgo o a Iturbide? y ¿cuál era la fecha del nacimiento de la nación, el 16 o el 27 de septiembre? Desde entonces, los gobiernos y los historiadores de filiación liberal se encargaron de proyectar al cura de Dolores como el único autor, y la primera fecha como el día en que se logró la emancipación. Las administraciones moderadas y los católicos trataron de corregir este error, exhibiendo sus argumentos para demostrar que fue Iturbide, quien obtuvo la independencia de la Nueva España y, por consiguiente, el 27 de este
mes era el día en que debía conmemorarse.
En cada uno de estos aniversarios se pronunciaron sermones y discursos patrióticos destinados, cada uno, a reconocer a Hidalgo o a Iturbide como el padre de la nación mexicana. Las oraciones cívicas del 16 de septiembre han sido rescatadas por algunos historiadores, pero no se ocuparon de las del 27, seguramente para no ser identificados como conservadores o iturbidistas. A casi 200 años de haberse consumado la independencia, es necesario superar esos prejuicios que heredó la historiografía liberal para reconciliarnos con el pasado
y no seguir entrampados en las desgastantes discusiones decimonónicas. Las dos alocuciones mencionadas son útiles para ayudar a comprender cómo se fueron construyendo las bases de la identidad histórica de los mexicanos.
Ante la proximidad del bicentenario de la consumación de la independencia en 2021, es necesario dar a conocer los discursos patrióticos pronunciados cada 27 de septiembre para que el lector tenga acceso a los argumentos utilizados por los oradores con el fin de que los mexicanos se dieran cuenta de que los liberales habían distorsionado esta parte de la historia de México, y para que libres de esos prejuicios, reconocieran a Iturbide como el libertador, sin desconocer a Hidalgo como el iniciador del movimiento emancipador.
Tras las huellas de un desconocido
Konrad Ratzhistoria
$455
¿Quién y cómo fue Maximiliano de Habsburgo, que, impulsado por Napoleón III, vino a México para fundar un imperio? Desde 1918 sus archivos austriacos están abiertos a la investigación, pero para los mexicanos muchos de los documentos son inaccesibles porque están en alemán. Lo mismo vale para muchas obras históricas publicadas en el idioma de Goethe. En su presente trabajo, Konrad Ratz, quien en Austria publicó los documentos del consejo de guerra contra Maximiliano, y en México editó la correspondencia entre Maximiliano y Carlota, investiga a los personajes que educaron al joven príncipe, convirtiéndolo en un pensador político liberal, pero no en un auténtico político.
El autor estudia al cuñado, severamente crítico de Maximiliano, el futuro Rey belga Leopoldo II; la vida de su galeno y confidente Samuel Basch; la del “ominoso” Padre Agustín Fischer, que por poco fue arquitecto de un concordato con Roma y al botánico Knechtel, ayudante en los sueños imperiales de jardinería. Ratz describe al “cuerpo mexicano de voluntarios austriacos” no financiado por Austria sino con cargo a los créditos franceses; examina la vida e historia de los anfitriones de Maximiliano en Querétaro: el banquero Carlos Rubio y su famoso padre, el financiero e industrial Cayetano Rubio. Analiza con nuevas fuentes en alemán temas tan discutidas como: ¿quién pagó el castillo de Miramar?, ¿fue traidor Miguel López? y ¿cuáles eran las verdaderas intenciones de la pareja Inés y Félix de Salm Salm en Querétaro? Finalmente, presenta la semblanza de otro personaje, cuya gran obra se lee en México con admiración, pero cuya vida se desconoce: la del biógrafo austriaco de Maximiliano, Egon César Conte Corti.
La obra de Konrad Ratz “representa una aportación significativa a la historiografía sobre el Segundo Imperio mexicano” (Patricia Galeana).
La conquista, catástrofe de los pueblos originarios
Enrique Semohistoria
$420
La Conquista, catástrofe de los pueblos originarios es un nuevo enfoque de la conquista y la fundación de lo que fue la Nueva España. La considera parte de la historia universal en sus causas y efectos. El primer tomo del libro está dedicado a la presentación de los cuatro grandes actores del drama: los amerindios en sus sociedades comunales de parentesco, sus jefaturas y sus formaciones tributarias; los europeos del capitalismo mercantil, comerciantes, prestamistas y corsarios; los españoles recién salidos de la Reconquista, conquistadores, frailes, funcionarios y colonos, así como los africanos que llegaron, a su pesar y en condición de esclavos, para tomar parte en la fundación de la nueva sociedad. Cada uno de ellos dejó una profunda marca en el proceso, aun cuando los pueblos originarios fueron siempre mayoría.
El segundo tomo está dedicado a la historia de la conquista propiamente dicha, no solamente como se ha acostumbrado en el pasado, en la conquista del imperio mexica, sino de todo el territorio y la población de lo que fue la Nueva España y luego el México independiente: El Anáhuac con su centro vital en Tenochtitlan; el Gran Septentrión, tierra de los guerreros chichimecas y el Sur-Sureste sede de mayas, zapotecas y mixtecos que presentaron una resistencia pertinaz a la invasión. De esa mirada surge la imagen de una conquista sin fin, con rasgos y duraciones muy diferentes en el Centro, el Norte y el Sur. La forma que tomó la conquista de la Nueva España determinó la extinción de muchos pueblos originarios. Guerras mortíferas, epidemias mortales, formas de explotación extremas y aniquilamiento de culturas y religiones que aún marcan a nuestra sociedad actual.
Otros libros de Historia
Las mujeres del Imperio
Erika Pani
Historia de los falsificadores de billetes.
Diego Pulido Esteva
Revolución y reconstrucción
Leonardo Lomelí Vanegas
La historia de México a través de sus centenarios
Carlos Martínez Assad
