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¿Para qué sirve la sociología?

Bernard Lahire
sociología y política
$315
Radical y provocadora, la pregunta que guía este trabajo suscita múltiples reflexiones que exceden el carácter instrumental de la sociología e incluyen la discusión sobre el estatus científico de esta disciplina y su relación con la política. tLa sociología ¿debe servir necesariamente para algo?, ¿para qué, sobre todo, no debería servir?, ¿cuál debe ser su naturaleza: política, terapéutica o cognoscitiva? Estos interrogantes fueron reformulados de manera diferente por los autores de esta obra coordinada por Lahire. Cada respuesta es una invitación a la reflexión colectiva y al trabajo de investigación sobre el oficio del sociólogo, sus funciones sociales y sus relaciones con los contextos sociohistóricos donde se inscriben. La publicación en castellano de esta obra, en la que participan intelectuales de la talla de Robert Castel y Claude Grignon cuenta con un prólogo de Lucas Rubinich que analiza estas intervenciones que, como sostiene el sociólogo argentino, giran también en torno a los reposicionamientos frente a la figura de Pierre Bourdieu y a sus planteos de intervención pública.

Nunca fuimos modernos

Bruno Latour
otros futuros posibles
$480
Contaminación de los ríos, embriones congelados, coronavirus, sida, agujero de ozono, robots... ¿Cómo comprender estos objetos extraños que invaden nuestro mundo? ¿Proceden de la naturaleza o de la cultura? Hasta aquí, las cosas eran simples: para los científicos, la gestión de esta división tradicional del trabajo no puede explicar la proliferación de híbridos. De ahí el sentimiento de pavor que generan y que los filósofos contemporáneos no consiguen disipar. ¿Y si hubiéramos tomado el camino errado? De hecho, nuestra sociedad moderna nunca funcionó de acuerdo a la gran división que sustenta su sistema de representación del mundo: la que opone radicalmente la naturaleza a la cultura. En la práctica, los modernos no dejaron de crear objetos híbridos, que proceden tanto de la una como de la otra y que se niegan a pensar. Nunca fuimos verdaderamente modernos, y hoy en día, para comprender nuestro mundo, hay que cuestionar ese paradigma fundador. Traducido a más de veinte lenguas, Nunca fuimos modernosrenovó profundamente los debates de la antropología porque modificó por completo la división entre naturaleza en singular y culturas en plural. Al ofrecer una alternativa al posmodernismo, Bruno Latour abrió nuevos campos de investigación y brindó a la ecología posibilidades políticas inéditas.

El modelo político francés

Pierre Rosanvallon
historia y cultura
$305
El prestigioso historiador francés parte del análisis de las concepciones que la Revolución Francesa instaló en el imaginario político occidental para introducir al lector en una profunda reflexión sobre algunos de los problemas centrales de la democracia moderna en Occidente. De este modo, el autor analiza cómo la Revolución Francesa instauró la construcción de una colectividad política basada en una "voluntad general", única e indivisible y, a la vez, instauró la idea del ciudadano moderno, cuya naturaleza individual sólo puede ser concebida en comunión con esa totalidad que se proclama homogénea. Así, Rosanvallon recorre más de dos siglos de historia francesa, siguiendo los cambios sociales y normativos más amplios y profundos, a la luz de la pregunta que obsesionó a sus actores: cómo hacer compatible esa mirada tan radical de la democracia con una sociedad en la que no sólo quedan rastros de antiguas formas corporativas de organización de lo social, sino que permanentemente crea otras formas corporativas nuevas.

Nunca fuimos modernos

Bruno Latour
otros futuros posibles
$510
Contaminación de los ríos, embriones congelados, virus del sida, agujero de ozono, robots ¿Cómo comprender estos "objetos" extraños que invaden nuestro mundo? ¿Proceden de la naturaleza o de la cultura? Hasta aquí, las cosas eran simples: para los científicos, la gestión de la naturaleza; para los políticos, la de la sociedad. Pero esta división tradicional del trabajo no puede explicar la proliferación de híbridos. De allí el sentimiento de pavor que generan y que los filósofos contemporáneos no consiguen disipar. ¿Y si hubiéramos tomado el camino errado? De hecho, nuestra sociedad moderna nunca funcionó de acuerdo a la gran división que sustenta su sistema de representación del mundo: la que opone radicalmente la naturaleza a la cultura. En la práctica, los modernos no dejaron de crear objetos híbridos, que proceden tanto de la una como de la otra y que se niegan a pensar. Nunca fuimos verdaderamente modernos. Y es este paradigma fundador el que es preciso cuestionar hoy para comprender nuestro mundo. Traducida a más de veinte lenguas, NUNCA FUIMOS MODERNOS renovó profundamente los debates en la antropología en tanto modificó por completo la división entre naturaleza en singular y culturas en plural. Al ofrecer una alternativa al postmodernismo, Bruno Latour abrió nuevos campos de investigación y brindó a la ecología posibilidades políticas inéditas.

Manual de la criminalística moderna

Alain Buquet
criminología y derecho
$490
Disciplina activa en un campo muy vasto: crimen organizado, terrorismo, fraude, etc., la criminalística es la ciencia aplicada a la investigación de la prueba. Con ayuda de gráficas y de ilustraciones expresivas, esta obra didáctica, concreta y metodológica explica cómo las ciencias legales y la alta tecnología (ADN, láser, química refinada, etc.) operan al servicio de la policía y de los magistrados, en su lucha contra todas las formas mayores de criminalidad. Este manual es uno de los primeros y más importantes que se publican en el último decenio. Presenta de manera detallada la criminalística tal como se practica actualmente en algunos paises europeos, lo mismo que en el mundo anglosajón (forensic sciences). Alain Buquet es ingeniero del Conservatorio Nacional de Artes y Oficios de Francia, doctor en ciencias físicas, experto agregado de la Corte de Casación. Sus estudios científicos publicados principalmente en la revista de la OIPC-lnterpol, son autoridad.