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Tras las huellas de un desconocido

Konrad Ratz
teoría
$455
¿Quién y cómo fue Maximiliano de Habsburgo, que, impulsado por Napoleón III, vino a México para fundar un imperio? Desde 1918 sus archivos austriacos están abiertos a la investigación, pero para los mexicanos muchos de los documentos son inaccesibles porque están en alemán. Lo mismo vale para muchas obras históricas publicadas en el idioma de Goethe. En su presente trabajo, Konrad Ratz, quien en Austria publicó los documentos del consejo de guerra contra Maximiliano, y en México editó la correspondencia entre Maximiliano y Carlota, investiga a los personajes que educaron al joven príncipe, convirtiéndolo en un pensador político liberal, pero no en un auténtico político. El autor estudia al cuñado, severamente crítico de Maximiliano, el futuro Rey belga Leopoldo II; la vida de su galeno y confidente Samuel Basch; la del “ominoso” Padre Agustín Fischer, que por poco fue arquitecto de un concordato con Roma y al botánico Knechtel, ayudante en los sueños imperiales de jardinería. Ratz describe al “cuerpo mexicano de voluntarios austriacos” no financiado por Austria sino con cargo a los créditos franceses; examina la vida e historia de los anfitriones de Maximiliano en Querétaro: el banquero Carlos Rubio y su famoso padre, el financiero e industrial Cayetano Rubio. Analiza con nuevas fuentes en alemán temas tan discutidas como: ¿quién pagó el castillo de Miramar?, ¿fue traidor Miguel López? y ¿cuales eran las verdaderas intenciones de la pareja Inés y Félix de Salm en Querétaro? Finalmente, presenta la semblanza de otro personaje, cuya gran obra se lee en México con admiración, pero cuya vida se desconoce: la del biógrafo austriaco de Maximiliano, Egon César Conte Corti. La obra de Konrad Ratz “representa una aportación significativa a la historiografía sobre el Segundo Imperio mexicano” (Patricia Galeana).

El ocaso del imperio de Maximiliano visto por un diplomático prusiano

Konrad Ratz
historia
$460
El presente libro, preparado por Konrad Ratz, nos permite examinar el segundo imperio mexicano a través de los informes políticos que un avezado y minucioso diplomático prusiano, como parte de su desempeño profesional en México, rindió a sus superiores en Berlín. Esta nueva publicación tiene grandes méritos, pues aporta el punto de vista de un privilegiado testigo presencial que no sólo observó y palpó directamente los enormes problemas que confrontó el gobierno de Maximiliano, sino que además se convirtió en un importante protagonista en los acontecimientos finales que condujeron al archiduque austriaco al paredón. Como Magnus llegó a México sólo un año antes del fusilamiento de Maximiliano, lo que en realidad presenció fue el fin de su régimen, por lo cual el título que lleva el libro —El ocaso del imperio— no puede ser más acertado y elocuente. El diplomático prusiano narra detalladamente las graves carencias financieras que se enfrentaron, puesto que ya ni siquiera había dinero para seguir pagando a los soldados; la fatal decisión de París de retirar anticipadamente sus tropas, el fallido viaje de Carlota a Europa para tratar de hacer cambiar de opinión a Napoleón III; las presiones de Washington para que se pusiera punto final al proyecto napoleónico; las deserciones y la corrupción que plagaron los rangos imperiales, las propias vacilaciones del emperador, su indecisión sobre abdicar o no, la poco certera decisión que tomó de trasladarse a Querétaro, la resistencia final y la traición de muchos remataron el cuadro de un ilusorio proyecto monárquico que desde un principio estuvo condenado al fracaso. La presente obra aporta un excelente retrato de lo que era la sociedad mexicana —en particular su clase dirigente— y nos permite establecer un estrecho vínculo entre el pasado y el presente, pues a pesar del tiempo transcurrido, muchas cosas no han cambiado del todo y seguimos confrontando los mismos problemas de siempre que han impedido que seamos capaces de construir un país más equitativo, democrático y justo. A fin de cuentas, la narración de la historia del segundo imperio, tal como nos la presenta esta nueva publicación, es básicamente el recuento de la eterna lucha entre las élites del poder en beneficio de sus propios intereses, y no de los intereses de las mayorías o de la nación en su conjunto.