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La física cuántica

Juan Pablo Paz
ciencia que ladra...
$290
La física cuántica es uno de los mayores logros de la ciencia del siglo XX. Lejos de la mística o el esoterismo, esta teoría que nació para poder explicar el comportamiento de la luz ha sido comprobada una y otra vez en algunos de los experimentos más bellos de las ciencias naturales. Sin las ideas de la cuántica no habría computadoras, reproductores de DVD, transistores o aparatos para medir qué le pasa a nuestro cerebro cuando está pensando. Como toda la ciencia, la física cuántica nos ayuda a entender de qué estamos hechos, y ha sido de lo más exitosa en esta misión. Claro que en el camino nos ha enfrentado con paradojas, electrones que se escapan cuando los miramos, gatos imaginarios que pueden estar vivos y muertos al mismo tiempo, casamientos irrompibles entre pedacitos de materia que están dispersos por el mundo y, quizá, la teletransportación (sin hacernos ilusiones porque, como casi todo lo que esta teoría explica, se reduce al mundo de lo infinitamente pequeño). Cien años después de que sus creadores la presentaran y demostraran, seguimos teniendo un profundo desconocimiento de esta teoría fundamental. Es hora, entonces, de que alguien nos explique de una vez por todas de qué se trata la física cuántica. En este libro Juan Pablo Paz, uno de los científicos argentinos más reconocidos en el mundo, viene a guiarnos por un universo fascinante, que a veces atenta contra el sentido común, pero que siempre nos desafía a entender la naturaleza, por extraña que pueda resultar. Juan Pablo Paz nació en Buenos Aires en 1959. Es doctor en Física de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente es profesor titular en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA) e investigador superior del Conicet. Es director del Instituto de Física de Buenos Aires (UBA-Conicet) y del grupo Fundamentos e Información Cuántica en la UBA. Trabajó por más de ocho años en Estados Unidos, primero en la Universidad de Maryland y luego en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, donde fue investigador posdoctoral al principio y finalmente miembro del staff científico y coordinador del Grupo Cuántico. Es reconocido en el mundo por sus trabajos sobre la frontera entre el mundo cuántico y el clásico y también sobre la computación cuántica. Ha publicado numerosos artículos en revistas internacionales, algunos de los cuales son clásicos de la literatura científica. Recibió varios premios, entre los que se destacan: la Beca Guggenheim en 2006, el Premio Bunge y Born en 2010, el TWAS (Academia Mundial de Ciencias) en 2012 y la Distinción al Investigador de la Nación Argentina en 2015. Esta es su primera incursión en la literatura de popularización científica, aunque antes fue asesor científico de varias obras teatrales, entre ellas, Copenhague, que estuvo en cartel en el Teatro General San Martín entre 2002 y 2006.

El científico también es un ser humano

Pablo Kreimer
ciencia que ladra...
$345
iCuidado, científicos! Ustedes mismos están siendo estudiados... Sí, los sociólogos de la ciencia investigan a esos bichos raros, que suelen aparecer despeinados, de guardapolvo, con moscas en la cabeza y un pizarrón en el bolsillo por si se les ocurre alguna idea genial mientras viajan en colectivo. Pablo Kreimer es uno de esos espías de la ciencia, y en este libro cuenta en qué consisten las actividades de los investigadores (sus experimentos en el laboratorio, pero también las gestiones para conseguir un subsidio, el seguimiento y la evaluación de un becario, los preparativos para dar una conferencia), de qué tratan sus papers, cuáles son sus conflictos (¿desarrollar proyectos en sus países de origen o en el exterior?, ¿elegir el tema que más les interesa o el que les asegura resultados más inmediatos y reconocimiento?), y cómo es la relación entre ciencia, tecnología y sociedad (comparando además la condición "periférica" en América Latina con la situación del primer mundo). Lo cierto es que este libro resulta verdaderamente sorprendente y necesario, tanto para los que quieran saber qué es esa cosa llamada ciencia como para quienes estamos del otro lado del mostrador, o del microscopio, en este caso... Finalmente, salimos bastante bien parados, ya que el autor llega a la conclusión de que el científico también es un ser humano, lo que no es poco.

El placer del texto

Roland Barthes
teoría
$225
Placer del texto, goce de la lectura. No es el crítico ni el semiólogo el que se expresa en esta obra, sino el escritor y el lector. Tomándose como sujeto de experiencia, Roland Barthes examina los efectos de la escritura sobre aquel que recorre el texto. Primer trabajo del Barthes "tardío", El placer del texto revolucionó la crítica literaria, sorprendiendo tanto a las perspectivas conservadoras como a las radicales. Por propuesta de Michel Foucault, Barthes es nombrado profesor en el College de France, donde en enero de 1977 pronuncia su lección inaugural. El texto y el poder son, también allí, el centro de reflexión. Si el poder está siempre agazapado en el discurso, ¿en qué condiciones puede éste desprenderse de todo querer-asir? Si llamamos libertad al acto de sustraerse al poder pero sobre todo de no someter a nadie, sólo puede haber libertad fuera del lenguaje. "A nosotros nos resta, pues, hacer trampas con la lengua, hacerle trampas a la lengua." y este ardid saludable que permite escuchar la lengua fuera del poder, en el "esplendor de una revolución permanente del lenguaje", es lo que Barthes llama literatura. ¿Qué gozamos del texto? Una razón táctica nos lleva a formular esta pregunta: es necesario afirmar el placer del texto contra las indiferencias de la ciencia y el puritanismo del análisis ideológico, pero también contra la reducción de la literatura a simple entretenimiento. Pero ¿cómo plantearla? ¿Lo propio del goce no es acaso el no poder ser expresado? Hizo falta por lo tanto remitirse a una sucesión desordenada de fragmentos: facetas, toques, burbujas, restos de un dibujo invisible: simple puesta en escena de un problema, brote al margen de la ciencia textual. Roland Barthes