Es doctora en Química por la Universidad de Buenos Aires y diplomada en Enseñanza de las Ciencias por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias y profesora adjunta de Química Analítica en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Desde hace varios años es columnista y asesora científi­ca en programas de radio y televisión (La liga de la ciencia, Todo tiene un porqué, Científi­cos Industria Argentina, Cocineros argentinos, Proyecto G, entre otros), medios grá­ficos (revista Muy Interesante) y digitales (Chequeado.com). Además fue curadora del espacio de Química en Tecnópolis y oradora en TEDxRíodelaPlata. Dicta el taller de ciencias para niños “Laboratorio de Ideas” y es autora de numerosos libros de divulgación cientí­fica, en su mayoría publicados por nuestro fondo editorial.

Mostrando los 4 resultados

El embarazo

Valeria Edelsztein
ciencia que ladra...
$320
Son nueve meses (y ahora que estamos en tema, ¡cuarenta semanas!) de espera. Nueve meses de gestación, de embarazo, de alegrías, de expectativas, de dolores, de miedos, de bolsos preparados, de consejos de madres y de abuelas, de padres que engordan, de cuerpos como globos, de nombres descartados, de antojos, de sueños, de insomnios. Nueve meses de ciencia. También, como corresponde, nueve meses de preguntas, de esas que olvidamos hacerle al médico, pero no podemos esperar hasta el próximo control para conocer la respuesta. ¿Qué son esas dos rayitas azules que nos hacen saltar de alegría cuando aparecen? ¿Por qué vienen los vómitos y las náuseas? ¿Cómo es que una célula sabe que se tiene que ir dividiendo y formando un cuerpo de bebé, y no de ornitorrinco? ¿Por qué el cuerpo de la mamá no lo rechaza, si al fin y al cabo es un alien que está creciendo allí adentro? ¿Cómo respira? ¿Duerme? ¿Sueña? ¿Y por qué en un momento el bebé decide salir? Todas esas respuestas están en este iluminador libro de Valeria Edelsztein (la talentosa autora de Los remedios de la abuela y Científicas, además de investigadora y madre, ambas profesiones de tiempo completo). Es, sin duda, una obra para todos nosotros: futuras mamás y papás, abuelas y tíos ansiosos... Porque conocer de dónde venimos es una de las aventuras más maravillosas que existen. Y más aún si se trata de la historia de esa célula que conoceremos cuarenta semanas después y se convertirá en una de las cosas más importantes de nuestras vidas, haciendo las delicias de la familia. Valeria Edelsztein es doctora en Química por la Universidad de Buenos Aires y diplomada en Enseñanza de las Ciencias por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias y profesora adjunta de Química Analítica en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Desde hace varios años es columnista y asesora científica en programas de radio y televisión (La liga de la ciencia, Todo tiene un porqué, Científicos Industria Argentina, Cocineros argentinos, Proyecto G, entre otros), medios gráficos (revista Muy Interesante) y digitales (Chequeado.com). Además fue curadora del espacio de Química en Tecnópolis y oradora en TEDxRíodelaPlata. Dicta el taller de ciencias para niños "Laboratorio de Ideas" y es autora de numerosos libros de divulgación científica, en su mayoría publicados por nuestro fondo editorial.

Los remedios de la abuela…¡ 2!

Valeria Edelsztein
ciencia que ladra...
$250
¡La abuela ataca de nuevo! Valeria Edelsztein utiliza todo el arsenal de la ciencia para sugerir y proponer (y cuando corresponde prohibir terminantemente) los remedios caseros que todos llevamos en algún rincón del botiquín. Esta vez la autora recorre el cuerpo, de los pies (y las manos) a la cabeza con una escala en el ombligo y sus circunstancias, para adentrarse en sus molestos secretos y en las posibles curas recomendadas por la cultura popular (que nunca descansa). Consejos, advertencias y datos increíbles son desmenuzados y ordenados según su nivel de efectividad (nula, no demostrada, limitada, comprobada) y los estudios clínicos que avalan o refutan sus propiedades. Y los veredictos científicos son implacables. Por aquí desfilan esas ampollas, callos y sabañones que vamos pisando a medida que caminamos por la vida, cada uno con su explicación y sus remedios, y queda demostrado a cuáles de ellos acercarse con confianza y de cuáles salir corriendo. La abuela les dice basta a las bananas para aliviar los calambres, pero no es tan categórica cuando habla de dar un buen susto contra el hipo. Es que la panza también es fuente de problemas allí están la acidez, el ataque de hígado, la enemistad con el inodoro y, claro, de remedios caseros. Finalmente, por encima del cuello hay un poco de todo: insomnio, ronquidos, halitosis y hasta piojos. Pasen y vean la efectividad en cada caso del ajo, la leche tibia, el bicarbonato, el tecito de lechuga o el vinagre. Eso sí: desde ya les adelantamos que para la caída del pelo... no hay nada. Valeria Edelsztein se pone una vez más los ruleros y el batón y vuelve a la carga con nuevos remedios para los pies del caballero, el ombligo de los niños o la cabeza de la dama.

Científicas

Valeria Edelsztein
ciencia que ladra...
$220
Detrás de toda gran ciencia, muchas veces hay una gran mujer pero casi nadie la conoce. Para reparar ese escándalo histórico, este libro pasa revista a las más increíbles, originales e ignoradas contribuciones científicas de las mujeres a lo largo del tiempo: desde Hipatia (la primera matemática de la historia, asesinada por su sabiduría) hasta Agnódice (quien ejercía la medicina vestida de hombre en el siglo III a. C.), desde la astrónoma musulmana Fátima (cuya existencia fue considerada "un error histórico") hasta Marie Curie (a quien la Academia Francesa de Ciencias le negó el ingreso). Pese a que durante muchísimo tiempo no les fue permitido estudiar o enseñar en la universidad, participar de instituciones científicas o simplemente aprender sobre el mundo y sus circunstancias, existieron mujeres que se las ingeniaron para dejar su huella en la ciencia. La joven investigadora argentina Valeria Edelsztein pone la lupa sobre los inventos, los descubrimientos y las innovaciones de esas damas -hijas, madres, hermanas, esposas y, sobre todo, científicas- que se animaron a desafiar convenciones y prohibiciones, y nos cuenta sus apasionantes historias. Sin ellas el mundo sería muy distinto y, sin duda, mucho más aburrido. Científicas mereció el primer premio del concurso Ciencia que ladra-La Nación por decisión unánime del jurado, integrado por Nora Bär, Marcelino Cereijido, Diego Golombek y Guillermo Jaim Etcheverry. Ocho palabras les bastaron a los editores de la revista Family Health para describir la concepción que el mundo tenía de las mujeres en la ciencia cuando en 1977 Rosalyn Yalow ganó el Premio Nobel de Medicina. El título de la noticia fue: "She Cooks, She Cleans, She Wins the Nobel" ("Cocina, limpia y gana el Nobel").

Los remedios de la abuela

Valeria Edelsztein
ciencia que ladra...
$225
La tarantela, ¿proviene de la picadura de las tarántulas? Y las aspirinas, ¿tienen algo que ver con los cocodrilos egipcios? ¿Puede la miel aliviar la tos y el dolor de garganta? ¿De dónde salen los antibióticos? En este increíble viaje, se pasa revista a las fascinantes historias de las drogas y los remedios, incluyendo el uso del clavo de olor para el dolor de muelas (la visita al dentista ya nunca será lo mismo), el arte del tirado del cuerito, o los mil y un usos de la aspirina (como quitamanchas, para la salud del pelo, para aliviar picaduras de mosquitos y, según algunos, incluso como analgésico). Este libro -destinado a la mesa de luz- nos ayuda a iluminar un poco el camino de la medicina casera y los consejos de toda abuela que se precie. Pero no se queda allí: también nos pasea por la farmacología antigua, moderna y contemporánea, desde la alquimia hasta el diseño racional de drogas, y por las curiosas historias de métodos y remedios naturales. Nonas y bobes del mundo, ¡uníos!