Nació en Ciudad de México en 1973. Es doctor en Oceanografía Costera y profesor-investigador de la Universidad de Guadalajara. Colabora habitualmente en diferentes revistas y periódicos (Nexos, Algarabía, ¿Cómo ves?). En la sección “Ciencia Pop” de la revista Quo, explica cada mes los curiosos encuentros entre ciencias (como la física, la economía y la neurología) e íconos de la cultura popular (como Los Pitufos, Madonna y Hello Kitty). Es autor de varios cuentos de “fantasía científica” o “ciencia ficción” y de los libros Mariposas en el cerebro: cuarenta aleteos sobre ciencia (2006), Aventuras bajo el mar y Los caballeros de la tabla periódica (2008 y 2009), El canto de Malena, la ballena y En aguas de Malena, la ballena (2008 y 2009) y Mitos de la ciencia (2013). Publicó además Un científico en el museo de arte moderno (2011) en esta misma colección.

Mostrando los 4 resultados

Un científico en el museo de arte moderno

Luis Javier Plata Rosas
ciencia que ladra...
$200
El personaje de El grito, de Munch, está aterrado por una erupción volcánica, que deja su huella en el terrible cielo a su espalda. La noche estrellada, de Van Gogh, es un ejemplo de la física del caos. Los cubistas nos proponen un universo en múltiples dimensiones. La sinestesia (donde se desdibujan los límites entre los sentidos y pueden oírse colores) es la responsable de los cuadros de Kandinsky. Jackson Pollock prefigura la matemática de los fractales La vida imita al arte mucho más de lo que el arte imita a la vida, decía Oscar Wilde, y algo parecido podría afirmarse de la relación entre la ciencia y el arte, esos hermanitos descarriados que, a primera vista, van por caminos irrevocablemente paralelos, hasta que descubrimos que ambos buscan lo mismo: entender(nos), sorprender(nos), emocionar(nos). Todo esto, y mucho más, está presente en nuestro paseo por las dieciocho salas de un museo imaginario de arte moderno en el que miramos las obras con ojos indagadores para descubrir la ciencia detrás del arte (y viceversa). Sí: la ciencia es un arte y el arte es una ciencia. ¿Y qué saldrá como hijito de ambos? Nada menos que este libro que visita a algunos íconos de la cien perdón, del arte moderno. Nadie falta en esta especie de dream team imbatible: Van Gogh, Monet, Picasso, Dalí, Klimt y hasta los conejos fluorescentes de Eduardo Kac. ¡Bienvenidos al museo!

La ciencia y los monstruos

Luis Javier Plata Rosas
ciencia que ladra...
$290
¿Qué tiene la ciencia para decir sobre los monstruos que nos han aterrado por generaciones, desde los clásicos Frankenstein y Drácula hasta los vampiros enamorados de la saga Crepúsculo? En la variedad está el susto: bajo el ropaje de malvadas brujas en los cuentos infantiles o como muertos vivos que acechan a la vuelta de la esquina, los monstruos viven con nosotros, nos atraen, nos espantan, nos reafirman como humanos. Es que, justamente, lo monstruoso es lo diferente, lo que no alcanzamos a comprender. Como en los más memorables gabinetes de maravillas, de la mano de Luis Javier Plata Rosas la ciencia hace su aparición triunfal. ¿Qué tienen para decir la astronomía y la meteorología sobre el misterio de la creación de Frankenstein? ¿Qué relación hay entre el pez globo, la hechicería y los zombis? ¿Qué tienen que ver el pan de centeno o la cerveza con la proliferación de brujas en remotos pueblos de Noruega? Pero esto no es todo, el autor incursiona también en la psicología evolutiva para dejar en claro que las películas de terror son la versión moderna de aquellos ritos ancestrales que incentivaban a los jóvenes a dominar el miedo. En estas páginas conviven los más grandes monstruos de la fantasía con auténticos monstruos de la investigación científica -algunos no tan afamados, aunque trascendentes en la historia de nuestra especie-. Mientras las recorremos, recordemos las palabras de la genial Marie Curie: "En la vida no hay cosas que temer, sólo cosas por entender".

El teorema del patito feo

Luis Javier Plata Rosas
ciencia que ladra...
$190
Bienvenidos al universo de la ciencia de los cuentos de hadas. En estas fábulas científicas, Luis Javier Plata Rosas se atreve a juntar los mundos más alejados que se nos pueden ocurrir: el de los experimentos y las hipótesis, y el de los duendes, las brujas y los sapos encantados. Es que con sólo rascar un poco debajo de las letras, las Campanitas y los Pinochos, aparece la ciencia hasta donde no la esperamos. El autor nos muestra cómo la física, la química, la biología y hasta la psicopatología se han colado en los cuentos clásicos que nos relataron de pequeños y que también leemos a nuestros hijos: hackers dignos de las mil y una noches, enfermedades cenicientas, clasificaciones matemáticas de patitos feos, casas de chanchitos que resisten huracanes, trastornos del sueño en princesas y enanos con desórdenes clínicos. Prepárense para maravillarse con estas mágicas historias, porque de eso se trata también la ciencia: de contar historias fascinantes, a veces antiintuitivas o directamente increíbles. Y es que los científicos son un poco Peter Panes empecinados en no crecer, en seguir preguntando por qué y por qué. Había una vez la ciencia, espolvoreada con polvo de hadas.

El hombre que jamás se equivocaba

Luis Javier Plata Rosas
ciencia y técnica
$355
Este libro es para quienes, al igual que el matemático al que alude el título, inequívocamente disfrutan de leer. Y, aunque el poder transformador de la literatura de ficción es innegable, en estas páginas de no ficción compartiremos la lectura que hacen disciplinas científicas como la psicología evolucionista, la topología de redes, la sexología y las neurociencias a autores clásicos como Shakespeare y Kafka, y advertiremos algunos efectos no tan positivos de sagas exitosas como Crepúsculo y Sombras de Grey. Veremos cómo con el uso de métodos, herramientas teóricas e instrumentos de medición provenientes de muy diversas ciencias, aplicados en áreas de las humanidades para las que no fueron inicialmente diseñados o propuestos, los científicos consiguen iluminar con luz nueva y valiosa algún fenómeno. Así, al usar imágenes del cerebro para intentar entender qué pasa en nuestra mente mientras nos sumergimos en nuestra novela favorita, estaremos en los terrenos de la literatura neurocognitiva. Para determinar si Julio César pudo haber sido escuchado por todos y cada uno de los legionarios de su ejército durante sus arengas en campaña, reclutaremos a la arqueoacústica. Estudiar las técnicas espontáneas de baile de una cacatúa requerirá de la zoomusicología. Investigar si la música de Mozart o la de Debussy marida mejor con nuestro vino tinto requerirá de los servicios de la neurogastronomía… No se equivocarán quienes busquen sorprenderse con lo que la ciencia tiene que decir sobre las humanidades, las humanidades sobre la ciencia, y unas y otras, juntas, sobre nuestra especie y sus nexos con el universo. El conocimiento obtenido gracias a las muchas e insospechadas formas que han tomado las relaciones simbióticas entre investigación y creatividad está aquí. Finito, pero en expansión.