(Ucrania, 1877 – México, 1940) Nacido como Lev Bronstein, estudió Derecho y luchó contra el zarismo, sufriendo arrestos y deportación. En la Revolución de 1905, presidió el Soviet de San Petersburgo; deportado a Siberia, escapó y se exilió. Regresó a Rusia, se sumó a los bolcheviques, formó parte decisiva de la Revolución de Octubre y –como ministro y organizador del Ejército Rojo– del ascenso de Lenin. A la muerte de este en 1924, chocó contra Stalin y el aparato partidario, que lo confinaron en Kazajstán y en 1929 lo desterraron. Cercado en un “planeta sin visado”, lideró la IV Internacional y publicó libros como La revolución permanente o Historia de la Revolución Rusa. Fue asesinado por un sicario soviético.

Mostrando el único resultado

Teoría y práctica de la revolución permanente

León Trotsky
biblioteca del pensamiento socialista
$285
No son pocos los que afirman que la contribución más original del pensamiento marxista de este siglo es la teoría de la revolución permanente. Exagerada o no tal afirmación, si es posible decir sin caer en exceso alguno que esta teoría y el nombre de Trotski permanecerán siempre identificados. A pesar de negar cualquier originalidad a esta teoría y de otorgar la paternidad de la misma a Marx. Engels y Lenin, y no obstante reconocer su deuda inicial con Parvus, lo cierto es que, tal como Trotski la formulara la teoría de la revolución permanente se enriqueció y se diferenció notablemente de manera particular en lo que respecto al análisis de las clases y a la necesidad de la transición a la fase socialista de la revolución. Formulada por primera vez en Balance y perspectivas, el famoso libro en el que se analizan los acontecimientos de l905, permanecerá. prácticamente desconocida, a pesar de los agudos observaciones sobre el curso que debía tomar lo revolución bolchevique y de la ruptura radical con la tradición marxista, representada por Plejánov, en uno de sus punto fundamentales: el problema de la división en fases del proceso revolucionario y de la responsabilidad del advenimiento y del cumplimiento de la revolución democrática o burguesa antes de la revolución socialista. Presente implícito o explícitamente en numerosas obras de Trotski, la necesidad de una compilación de sus textos centrales resultaba evidente, más aún si la contundencia de los hechos nos muestra que una tarea de este tipo, lejos de ser un ejercicio historiográfico, tiene mucho que ver con las vicisitudes revolucionarias de los pueblos que luchan por su liberación. Así lo entendió Ernest Mamdel, introductor, anotador y compilador de esta obra. Nadie más indicado que él. De Ernest Mandel hemos publicado también La formación del pensamiento económico de Marx, de 1843 a la redacción de El capital. De Leon Trotski, El nuevo curso / Problemas de la vida cotidiana así como su intervención en El gran debate (1924-1926), precisamente sobre la revolución permanente.