Mostrando 25–29 de 29 resultados

¿Cuánto vale una vida?

Didier Fassin
singular
$210
¿Qué dice de nuestras sociedades el hecho de que en algunos países los muy ricos puedan vivir hasta quince años más que los muy pobres? ¿Por qué algunas vidas parecen valer más que otras? Como han demostrado las ciencias sociales, la duración de la vida y el estado de salud con el que las personas la transitan y la terminan no tienen que ver con condiciones naturales, sino con los efectos de las distintas formas de la desigualdad, que son también expresiones de injusticia. ¿Podemos seguir hablando de longevidad sin incluir en el análisis la calidad y dignidad de las vidas? En este libro, que recoge la conferencia que dio como inauguración de su Cátedra de Salud Pública en el Collège de France, Didier Fassin profundiza en los temas que vienen ocupando su investigación y sus intervenciones públicas en los últimos años: las particulares formas que adquiere la desigualdad cuando se trata de la salud de las personas y, sobre todo, el enorme desafío moral que significa para el mundo contemporáneo reparar esas disparidades. En el tono didáctico que sus lectores reconocen, con mirada y pluma de etnógrafo, Fassin señala las limitaciones de la expectativa de vida como forma de medir la duración hipotética de una vida biológica. Las mujeres viven más años que los hombres en promedio, ejemplifica, pero están más expuestas a la violencia, la discriminación y el avasallamiento de sus derechos. Hablar de desigualdad de las vidas ya no es solo interrogarse sobre las disparidades de su duración, sino considerar las diferencias entre lo que son y lo que los individuos tienen derecho a esperar de ellas, escribe. Con este libro, que incluye también una entrevista especialmente realizada al autor, Siglo XXI se suma al Collège de France para poner al alcance del público hispanohablante las principales lecciones inaugurales y de clausura de la prestigiosa institución francesa, que es otra manera de difundir entre los lectores la producción intelectual más actualizada y relevante.

Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje

Howard Becker
singular
$300
¿Y si el consumo de marihuana no tuviera nada que ver con una predisposición psicológica individual, como algunos todavía creen, ni mucho menos con algún problema psíquico, y fuera simplemente el resultado de un aprendizaje grupal, social? Esto es lo que viene a decirnos Howard Becker, sociólogo y músico de jazz, el primer estudioso que ya en los años cincuenta habló del uso recreativo de la marihuana cuando todos se referían al consumo como abuso. Las sensaciones producidas por esta droga, nos revela, no son automática o forzosamente placenteras. El gusto por la experiencia se adquiere en la interacción con otros, y en ese sentido no es diferente del gusto por las ostras o el whisky: personas más experimentadas orientan y ayudan a interpretar los primeros efectos, para que no generen inquietud o alarma en el novato. El consumidor está mareado y tiene mucha sed, siente un hormigueo en el cuero cabelludo, calcula mal el tiempo y las distancias. ¿Se trata de cosas agradables? No lo sabe del todo. Si va a seguir fumando, tiene que decidir que sí lo son. De lo contrario, tener un viaje se convertirá en algo que preferiría evitar. Así, Becker demuestra que las personas desarrollan una motivación para el consumo recreativo de marihuana cuando aprenden a fumarla de forma que les produzca efectos reales, pero además cuando pueden reconocerlos y disfrutar de las sensaciones que perciben. Con este texto, un clásico que sigue sorprendiendo, Becker instaló un nuevo enfoque sobre el tema, a contrapelo de las miradas estigmatizantes sobre los supuestos desviados y de un paradigma represivo. A su modo desprejuiciado y mordaz, este verdadero maestro de sociólogos reconstruye una guía paso a paso para convertirse en un consumidor de marihuana y tener un buen viaje.

Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje (segunda edición)

Howard Becker
singular
$180
¿Y si el consumo de marihuana no tuviera nada que ver con una predisposición psicológica individual, como algunos todavía creen, ni mucho menos con algún problema psíquico, y fuera simplemente el resultado de un aprendizaje grupal, social? Esto es lo que viene a decirnos Howard Becker, sociólogo y músico de jazz, el primer estudioso que ya en los años cincuenta habló del uso recreativo de la marihuana cuando todos se referían al consumo como abuso. Las sensaciones producidas por esta droga, nos revela, no son automática o forzosamente placenteras. El gusto por la experiencia se adquiere en la interacción con otros, y en ese sentido no es diferente del gusto por las ostras o el whisky: personas más experimentadas orientan y ayudan a interpretar los primeros efectos, para que no generen inquietud o alarma en el novato. El consumidor está mareado y tiene mucha sed, siente un hormigueo en el cuero cabelludo, calcula mal el tiempo y las distancias. ¿Se trata de cosas agradables? No lo sabe del todo. Si va a seguir fumando, tiene que decidir que sí lo son. De lo contrario, tener un viaje se convertirá en algo que preferiría evitar. Así, Becker demuestra que las personas desarrollan una motivación para el consumo recreativo de marihuana cuando aprenden a fumarla de forma que les produzca efectos reales, pero además cuando pueden reconocerlos y disfrutar de las sensaciones que perciben. Con este texto, un clásico que sigue sorprendiendo, Becker instaló un nuevo enfoque sobre el tema, a contrapelo de las miradas estigmatizantes sobre los supuestos desviados y de un paradigma represivo. A su modo desprejuiciado y mordaz, este verdadero maestro de sociólogos reconstruye una guía paso a paso para convertirse en un consumidor de marihuana y tener un buen viaje.

La crisis del capital en el siglo XXI

Thomas Piketty
singular
$470
La primera gran crisis del capitalismo globalizado del siglo XXI se desató entre 2007 y 2008, y puso en evidencia que los patrimonios privados se habían incrementado sin control, mientras los salarios y la producción casi no habían crecido en los últimos treinta años. Por razones ideológicas o por incompetencia, muchos Estados aumentan la carga fiscal sobre el trabajo y subvencionan a una casta de rentistas. En este libro, Thomas Piketty somete el presente a una mirada despiadada, a tono con la urgencia de lo que está en juego. Así, plantea hipótesis contundentes acerca del rol de los bancos centrales, que no están para “ver pasar los trenes” y evitar la inflación sino para garantizar la estabilidad y el crecimiento; la necesidad de diseñar una reforma fiscal que grave las sucesiones, el capital y los ingresos más altos; los ajustes que requieren el sistema previsional y el sistema educativo; la importancia de racionalizar el Estado para garantizar un verdadero servicio y respeto por los derechos. Pero además dirige un desafío a todo el campo de la izquierda, que debe apropiarse de la discusión fiscal y educativa con un programa claro y decisión política.

El trabajo ya no es lo que fue

Alain Supiot
singular
$290
Si es evidente que el trabajo ya no es lo que fue, ¿cómo lo pensamos en pleno siglo XXI? ¿Podemos hacerlo sin caer en los lugares comunes de la tecnociencia, el teletrabajo o la inteligencia artificial? Este breve y poderoso libro demuestra que, para quebrar esas lógicas mercantilistas, es fundamental encarar una discusión política y filosófica alrededor de una pregunta inquietante: ¿cómo y por qué trabajar hoy? Alain Supiot hace en estas páginas un llamado a dejar de pensar el trabajo como una actividad por la que se recibe un salario para poner en el centro de la cuestión a las personas y asegurarles una protección que no solo prevea la situación de desempleo, sino la formación permanente, las tareas de cuidado y el trabajo comunitario. Y lo hace sin postular el retorno a un mundo de pleno empleo que, a esta altura, se ha vuelto una utopía, sino en diálogo con el trabajo precarizado e informal que hoy nos es tan familiar. Especialista en derecho del trabajo, reconocido académico, Supiot construye una argumentación persuasiva: el principio de igual dignidad de los seres humanos no puede reducirse a lo que tienen o a lo que son, sino que debe abrirse a lo que hacen. Con todas sus contradicciones, el siglo XXI ofrece la oportunidad de que se vuelva a demostrar un hecho histórico: la exigencia de justicia en el trabajo ha sido siempre un motor del cambio social.